Alicia en el país de las maravillas

Autor: Lewis Carroll

Fecha publicación: 1865

Género: Literatura Fantástica / Ficción y Literatura / Clásicos Universales

Al adentrarnos en Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll, nos encontramos con una obra que describe todo lo que debe hacer una niña para mantenerse alejada de las estrictas normas morales de la sociedad en la que vive.

El autor sitúa a su personaje principal en el mundo de los sueños con el fin de demostrar que los niños sí son capaces de juzgar la realidad, pero sin prejuicios.

Resumen y sinopsis

Al leer Alicia en el país de las maravillas te darás cuenta que el personaje de Alicia es utilizado por el autor para demostrar que los niños también son seres capaces de entender lo que ocurre en la sociedad y que estos, además, tienen que lidiar con los temores de los adultos.

Sin lugar a dudas, es un texto que te adentrará en una crítica social que busca despertar conciencias sobre las convenciones de una época en la que lo más importante era la hostilidad y el egoísmo.

Sobre el autor

Aunque es conocido como escritor, Lewis Carrol dedicó gran parte de su vida al estudio de la matemática y la fotografía. Pese a que Carroll no fue un prolífico escritor, las pocas obras que dejó son consideradas de gran calidad literaria.

Forman parte de la finita obra de este autor: Alicia en el país de las maravillas (1865), Alicia detrás del espejo (1872) y La caza del snark (1876).

Resumen de la novela Alicia en el país de las maravillas

Capítulo I. Alicia desciende a la madriguera

Una pequeña niña se recuesta en un árbol y de repente, aparece un conejo con chaleco que, mientras corre, dice que va a llegar tarde. Así comienza el primer capítulo de Alicia en el país de las maravillas.

La niña siente mucha curiosidad al ver un conejo parlante. Decide ir tras él y entrar en su guarida. Una vez dentro de la madriguera, Alicia se da cuenta de que esta en realidad es un túnel en forma horizontal que es más profundo de lo que ella imaginó. De pronto, se convierte en un pozo vertical, por donde ella cae sin idea de cuándo llegará al suelo. En ese trayecto, que parece eterno, la pequeña recuerda las cosas aprendidas en la escuela.

Finalmente cae al suelo y, sin lastimarse, encuentra una botella, la primera de muchas, que dice “bébeme”, a lo que ella accede. Tras tomar la pócima, la niña se encoge.

Mientras intenta comprender lo que está sucediendo, ve un pastel que dice “cómeme” y lo hace pensando que podrá recuperar su tamaño original, para seguir explorando aquel nuevo mundo.

Capítulo II. Un mar de lágrimas

Tras lograr su cometido (crecer), Alicia se da cuenta de que su nueva altura, más de dos metros, le impide pasar por una pequeña puertecita que da directo a un hermoso jardín. Esto hace que la niña estalle en llanto, a tal punto que las lágrimas convirtieron la habitación en un gran y profundo pozo. 

Mientras lloraba desconsolada, el Conejo Blanco pasó frente a ella y dejó caer su abanico, que resulta ser mágico. Alicia lo toma y comienza a encogerse otra vez, pero decide lanzarlo para no encogerse demasiado.

Entonces, lo que antes parecía un pequeño pozo se convirtió en un mar en el que Alicia tiene que nadar para evitar ahogarse. En tanto, un ratón se ofrece a guiarla hasta la orilla. Mientras sigue al ratón, ella ve que, además de él, hay otros animales intentando llegar a la orilla.

Capítulo III. Un cuento largo y con cola

Una vez que tanto Alicia como los animales consiguen llegar a tierra firme, el Dodo, uno de los animales que luchaba para no ahogarse, decide organizar una carrera de secado.

La extraña carrera no tiene ningún tipo de reglas y puede durar lo que los competidores decidan, lo único que queda establecido es que pueden correr en círculos, la forma que usan todos para secarse. El Dodo termina declarando a todos los participantes ganadores de la competencia y le pide a Alicia que inicie la premiación.

Esta, al no tener ningún premio para repartir, busca en sus bolsillos y encuentra algunas golosinas, que entrega a todos los competidores. Sin embargo, las golosinas no alcanzaron para Alicia, que también forma parte de los ganadores, así que el Dodo decide entregarle como premio un dedal, que al igual que los caramelos estaba en uno de los bolsillos de Alicia.

Capítulo IV. La habitación del conejo blanco

Nuevamente, Alicia ve al Conejo Blanco pasar. Este busca con desesperación su abanico y confunde a la niña con su criada, una tal Mary Ann, por ello le pide que vaya a buscar el abanico. Ella finge ser la criada y se dirige a la casa en la que hay una inscripción que dice: “C. Blanco”.

Alicia entra y camina hacia una habitación en la que encuentra el abanico y una botella de la que bebe por curiosidad. La bebida le provoca un extraño efecto y, de pronto, la niña comienza a crecer hasta que siente que no cabe dentro de la habitación y se queda atorada.

Cuando el Conejo Blanco se acerca a la habitación, lo único que ve es un enorme brazo que sale por una de las ventanas y sale alarmado a pedir ayuda. A la casa llega una multitud que lanza panes mágicos que la niña come para disminuir su tamaño.

Finalmente, Alicia logra recobrar su tamaño, salir de la casa y escapar de la multitud. Se adentra en el bosque, donde se encuentra con una seta gigante y encima de esta una oruga azul está fumando.

Capítulo V. La oruga aconseja a Alicia

La oruga, al verla, le preguntó sobre su identidad, pero Alicia no pudo explicar con claridad quién era. Alicia le cuenta los cambios de estatura que había tenido y le comenta que no está de acuerdo con su estatura actual, pero la oruga, al ver que ambas tenían el mismo tamaño, se siente ofendida y se va del lugar. Antes le cuenta que comer de la seta podía ayudarle a recobrar su estatura.

La pequeña comió de todos los lados de la seta hasta que consiguió regular su tamaño a unos veinticinco centímetros y fue entonces cuando avanzó hacia una casita que vio en el bosque.

Capítulo VI. Gato de Cheshire

Camino a la casita, Alicia se encontró con el lacayo cabeza de pez y luego vio a un segundo lacayo, pero con cabeza de rana. Entonces, la niña escuchó que el lacayo cabeza de pez tenía una invitación para la Duquesa, la dueña de la casa. Resulta que la Reina de Corazones estaba invitando a la Duquesa a jugar al croquet.

Alicia quiso entrar a la casa y ver lo que pasaba, así lo hizo. Una vez dentro pudo observar que la Duquesa sostenía un bebé y que a su lado estaba la cocinera que preparaba una sopa con demasiada pimienta o esa fue la impresión que le dio, pero otra cosa llamó la atención de la niña.

En el suelo se encontraba un gato sonriente. La Duquesa lo presentó como un Gato de Cheshire. Además, aprovechó la ocasión para entregar el bebé que cargaba a Alicia. Seguido de esto, se fue a jugar croquet con la reina.

La niña tomó al bebé y comenzó a arrullarlo, pero de pronto este se transformó en un cerdo. Alicia lo sacó de la casa, lo liberó y ella se fue hacia el bosque, donde estaba el Gato de Cheshire, quien le pide a Alicia elegir entre visitar al sombrerero o a la liebre. Ella decide ir con la Liebre.

Capítulo VII. Una merienda de locos

Alicia llega a casa de la Liebre y se da cuenta de que en esta también se encuentra el Sombrerero y un Lirón. Todos están tomando té y piden a Alicia que se una a la conversación.

Los presentes comienzan a formular diversos acertijos y Alicia, al sentirse confundida, decide marcharse, pero antes piensa que es la peor reunión de té que había tenido en su vida. En el camino ve una pequeña puerta en un árbol y nota que del otro lado está el jardín de croquet.

Capítulo VIII. El juego de croquet

En esta parte del cuento Alicia se encuentra con algo aterrador, pues presencia el momento en el que la reina manda a decapitar a los jardineros. Ocurrió que estos habían sembrado un rosal blanco donde debieron ir rosas rojas. La reina se entera de la mentira y decide cortar la cabeza de los encargados del jardín.

Ocurrido este suceso, la reina invita a Alicia a jugar con ella y esta no puede negarse. La niña se da cuenta de que el juego tenía unas reglas muy peculiares. Además, la reina era muy autoritaria y estaba dispuesta a mandar a cortar la cabeza de todo el que le provocaba.

En medio de aquella confusión aparece la cabeza del Gato de Cheshire y Alicia sintió alivio por ver a alguien conocido, pero pronto la reina mandó a que decapitaran al gato.

Pero con la petición de la reina también apareció un problema. Su verdugo no podía cortar la cabeza porque el gato había aparecido sin cuerpo y al no haber cuerpo no era posible decapitarlo.

Entonces, la reina decidió buscar una solución a la situación y Alicia la ayudó. La niña le dijo que solo la dueña, es decir, la Duquesa, que estaba presa por llegar tarde al croquet, podría decir dónde estaba el cuerpo del gato. A la reina no le quedó otra opción que liberarla, pero cuando la Duquesa llegó el gato ya había desaparecido.

Capítulo IX. La falsa tortuga

Llegamos al punto en el que la Duquesa, que era feísima, se muestra realmente amable con Alicia, pero la amistad entre ambas duró poco tiempo, porque la Reina de Corazones llegó y espantó a la Duquesa. Después de este odioso episodio, no se supo más de ella.

Tras lo sucedido con la Duquesa, la Reina le pide al Grifo que lleve a Alicia adonde se encuentra la Falsa Tortuga, para que le cuente su historia.

Capítulo X. Un baile de langostas

La Falsa Tortuga entona una canción que cuenta cómo bailan las langostas, mientras que Alicia cuenta cómo cayó por la madriguera del Conejo Blanco. De pronto, un grito interrumpe y anuncia la hora del juicio. El Grifo coge a Alicia y la lleva al juicio. La tortuga continúa cantando como si nada hubiera pasado.

Capítulo XI. El robo del pastel

Alicia llega al juicio y se da cuenta de que la Sota es acusada de haber robado los pasteles que había preparado la reina. Después de que los testigos hablaran, entre ellos el Sombrerero, Alicia comienza a recobrar su tamaño, al tiempo que el Conejo Blanco la llama a declarar.

Capítulo XII. Alicia declara

Una vez Alicia se levanta a rendir declaración se da cuenta de que ha recuperado su tamaño habitual y sin querer destruye todo lo que hay a su alrededor. Sin embargo, sube al estrado donde se le pregunta qué sabe del robo del pastel y ella responde nada.

Pasa que aunque se demuestra que los pasteles están completos, la reina insiste en decapitar a la Sota y como Alicia considera que se trata de un absurdo, la reina decide decapitarla a ella también. Justo cuando las cartas van a capturar a Alicia esta despierta.

Análisis del libro

Este fantástico libro de Lewis Carroll puede considerarse una interesante fábula que sirve para mostrar, a lo largo de doce capítulos, la manera en la que se comportaban los adultos en la época victoriana y cómo este comportamiento impactaba en los más pequeños.

Además, el texto es un llamado de atención a la forma en la que se concebía la educación y la autoridad en el siglo XIX.

Uno de los mensajes que deja la obra es que sí podemos enfrentar con buena disposición las situaciones difíciles, pero para ella debemos mantener a raya los prejuicios o ideas preconcebidas, esas que la sociedad pretende instalar en nosotros.

Desde luego, se trata de un libro que te permitirá viajar a un mundo en el que personajes irreverentes, pero muy divertidos, te enseñarán que sí es posible mirar el mundo desde la inocencia de una niña, así como disfrutar de los personajes raros que habitan en él.

Frases

“Si cada uno cuidara sus propios asuntos, el mundo giraría mucho más rápidamente”.

“Alicia: ¿Cuánto es para siempre? El conejo blanco: a veces, solo un segundo”.

“Si conocieras el tiempo tan bien como yo, no hablarías de perderlo”.