El Camino

Autor: Miguel Delibes

Fecha publicación: 1950

Género: Novela

Una obra que apela a la belleza de la cotidianidad, El Camino tiene una trama sencilla que logra conmover al lector. Las emociones que aborda son muy contrarias, lo que vuelve complejo y humano al personaje principal. Los recuerdos de un joven son algo con lo que todos nos podemos identificar, aunado a su magistral narración, lo vuelven un libro icónico.

Resumen y sinopsis

Novela escrita por Miguel Delibes en 1950. Ambientada en la época de la posguerra y ubicada en el pueblo de Molledo, donde el autor pasaba sus vacaciones veraniegas en la infancia.

Si bien es ficción, esta obra tiene muchas características del autor. El niño del que habla muchas veces tiene marcadas las propias experiencias de Delibes.

La historia narra la decisión de un padre por mandar a su hijo a la ciudad. Son campesinos y él considera que el futuro de su hijo se encuentra allí, donde podrá estudiar.

Sin embargo, Daniel, el mochuelo (protagonista de la historia) no quiere marcharse. Su vida y sus amigos están en ese pequeño pueblo. Por ello, la noche antes del viaje el chico no puede dormir, rememorando su niñez y todo lo ahí vivido.

Resumen de El Camino

Daniel, el mochuelo, es un niño de once años que ha pasado su vida criado en el campo. Nunca ha experimentado la necesidad de salir de este, siendo inmensamente feliz ahí. Sus padres deciden que debe partir hacia la ciudad, para completar sus estudios. Pero Daniel prefiere quedarse en su pueblo, rodeado de su gente.

La decisión es tomada de igual forma por lo que la noche anterior a su partida, comienza a recordar sus vivencias. Recuerda todos los momentos acompañado de sus amigos, Roque el Moñingo y Germán el Tiñoso.

En sus recuerdos expone cómo luce el pueblo, y su relación con los vecinos, creencias e incluso prematuros amores.

Resaltan las hermanas Guindillas, que son resaltadas por el niño al meterse en la vida de todo el que vive en el pueblo.

Entre sus aventuras resalta cuando su primo German tomó la lupa de su padre. Se divertían mucho mirando a través de ella. Al aburrirse fueron por galletas a la tienda de las Guindillas.

Al entrar a la tienda vieron que el gato estaba encima de la caja de galletas. En una travesura infantil, queman al gato a través de la lupa.

Habla también de las personas que se han ido del pueblo como es el caso de Indiano, quien volvió ya crecido, casado y con una hija de la edad de Daniel. La niña revoluciona las hormonas del niño y sus dos amigos.

Posteriormente recuerda a Quino quien cuida solo a su hija Mariuca-uca, después de la muerte de su esposa.

Pronto fantasea con la idea de regresar con mucho dinero, para conquistar a Mica, la niña que le gusta. Pensar en su partida del pueblo lo entristece y recuerda la muerte accidental de su amigo Germán.

El día llega y el padre de Daniel avisa a la gente del pueblo de su partida, quienes van a despedirlo cabizbajo. Daniel se siente triste, pero sabe que es parte de crecer y forjar su camino.

Análisis de El Camino

Los recuerdos de Daniel, el mochuelo, son relatados por un narrador omnisciente con ritmo ágil y un estilo natural, dulce e infantil. La intención del autor es crear la sensación de saltar entre recuerdos. Lo logra con gran agilidad, retratando la mente dispersa de un niño.

Tiene la capacidad de transmitir los sentimientos que Daniel experimenta a medida que navega por su mente, al lector. Las sensaciones agridulces abundan en la historia, siendo más fuertes al final.

Una historia realista dentro de la ficción, donde los padres deciden lo que creen mejor para sus hijos y estos últimos se dejan guiar.

Además, el autor brinda un vistazo al pueblo donde creció, volviéndola una obra muy personal.

Frases

“Aparentaba caminar bajo el peso de un fardo invisible que la obligaba a encorvarse por la cintura. Eran, sin duda, los remordimientos.”

“Los muertos eran tierra y volvían a la tierra, se confundían con ella en un impulso directo, casi vicioso, de ayuntamiento.”

“Pensó que la historia podría repetirse, y durmió arrullado por la sensación de que le envolvían los efluvios de una plácida y extraña dicha.”

“La gente en seguida arremete contra los niños, aunque muchas veces el enojo de los hombres proviene de su natural irritable y suspicaz y no de las travesuras de aquéllos.”