El perro del hortelano

Autor: Félix Lope de Vega

Fecha publicación: 1618

Género: Teatro / Comedia

Los celos son claves en El perro del hortelano, obra de g√©nero c√≥mico escrita por Lope de Vega, pues ser√°n los causantes de que el destino de todos d√© un giro inesperado. Contin√ļa leyendo y conoce el resumen que hemos preparado para ti.

Resumen y sinopsis

Una condesa de N√°poles, rica, soltera y muy bella es pretendida por los m√°s importantes y ricos marqueses de la ciudad, pero la condesa solo quiere estar con su secretario: un plebeyo que adem√°s es amante de la criada de la condesa, la cual se encargar√° de hacerles la vida imposible y de jugar con todos solo por capricho.

Sobre el autor

El poeta espa√Īol F√©lix Lope de Vega naci√≥ en Madrid y aunque no se sabe la fecha exacta, se cree que fue a finales de 1562.

Lope de Vega es considerado uno de los escritores m√°s prol√≠ficos de la literatura espa√Īola. √Čl mismo declar√≥ ser el autor de 1.500 piezas dram√°ticas; de las cuales se conservan 426 comedias y 42 autos sacramentales.

Sus obras m√°s reconocidas son aquellas en las que el abuso por parte de los nobles es el tema principal, pues esta era una situaci√≥n que se repet√≠a en la Espa√Īa del siglo XV. Otras obras que destacan son las de car√°cter amoroso, entre ellas El perro del hortelano.

El autor espa√Īol muri√≥ el 6 de agosto de 1635 en su ciudad natal, Madrid. Ten√≠a 72 a√Īos y mientras disfrutaba de una comida con sus amigos, su coraz√≥n se detuvo.

Resumen de El perro del hortelano

Primer acto

Al finalizar el día, Teodoro y Marcela inician una conversación en el castillo propiedad de la condesa Diana de Belflor. Mientras tanto, Tristán vigila en la puerta, pero Fabio se acerca al castillo y Teodoro y Marcela se ven en la necesidad de huir del lugar y en la carrera empujan a Fabio por las escaleras.

La condesa se da cuenta de que algo sucede, pues escucha la algarabía y pide a Fabio y al mayordomo Octavio que vean qué pasa, pero estos solo consiguen un sombrero que al parecer no es de nadie conocido.

En vista de que nadie entiende lo sucedido, la condesa Diana re√ļne a todas sus criadas y les pide explicaci√≥n sobre lo sucedido, pero ninguna de ellas sabe qu√© pas√≥. Sin embargo, despu√©s de un rato Marcela termina confesando que fue Teodoro el que fue a visitarla y, contrario a lo que la criada hubiese pensado, la condesa en vez de despedirla, le da permiso para que se case con Teodoro.

Resulta que la condesa se sent√≠a atra√≠da por su secretario, Teodoro. Por ello, al encontrarse con este le da una carta en la que una mujer le declara su amor. Teodoro la lee y Diana le pide que la responda, lo que llama su atenci√≥n. Tras lo sucedido llega el marqu√©s Ricardo, quien se encuentra enamorado de Diana, acompa√Īado de su criado Celio. Se trata de una visita corta, porque tambi√©n llega Marcela y la condesa aprovecha la ocasi√≥n para hacerle jurar amor a esta y a Teodoro. Para probar que realmente se aman, la condesa encierra a Marcela. Teodoro, por su parte, comienza fijarse en la belleza de Diana y a sentirse atra√≠do por esta.

Segundo acto

Después de mucho pensar, Teodoro se decide a dejar a Marcela y comenzar una relación con Diana, pero esta le dice que no sabe con quién casarse y que ahora le corresponderá a Teodoro decidir quién será el nuevo amo y persona que se casará con Diana.

Confundido y sin saber qué hacer, Teodoro termina decidiendo que Ricardo es la mejor opción. El secretario también se da cuenta que él no tiene ninguna posibilidad con la condesa y piensa que lo mejor será volver con Marcela, pero esta ya no lo acepta.

Marcela ahora no quiere saber nada de Teodoro. Sin embargo, se muestra presta a escucharlo y √©l aprovecha la ocasi√≥n para contarle sobre sus pensamientos y ella le pide que le demuestre que de verdad la ama. Justo cuando est√°n por reconciliarse, Diana aparece e interrumpe el momento para solicitarle a Teodoro que escriba una confesi√≥n. Marcela se muestra desconcertada, pero se da cuenta que Teodoro solo la busca porque no puede estar con Diana. En cuanto √©l nota que la condesa est√° celosa comienza a enviarle demostraciones de cari√Īo y hasta le hace una que otra invitaci√≥n.

Tercer acto

En la √ļltima parte aparecen Federico ‚Äďconde y primo de Diana- y Ricardo. Ambos han escuchado la conversaci√≥n entre Teodoro y Diana, lo que ha generado celos en el conde Federico, tantos que ha decidido matar a Teodoro.

El conde comienza a planificar la muerte de Teodoro, pero ni él ni Ricardo saben cómo hacerlo, por ello solicitan la ayuda de Tristán, el cual acepta, aunque en el fondo él no está de acuerdo con lo que tienen pensado hacer.

En cuanto Ricardo y Federico se van, Trist√°n decide contarle a Teodoro lo que est√°n tramando, y este se ve en la necesidad de marcharse de Italia. Antes Teodoro debe ir a pedir permiso a la condesa para salir hacia Espa√Īa. Esta acepta, aunque la noticia le causa mucho pesar.

Marcela va ante Diana y le pregunta si Teodoro de verdad se marchará y le indica que de ser verdad ella también se irá, porque sigue enamorada de él. Sin embargo, Diana, que no puede ocultar sus celos, le pide que se case con Fabio.

Por su parte, Trist√°n planifica casar a Diana con Teodoro y para lograrlo decide ir a ver al conde Ludovico, quien hace a√Īos perdi√≥ a un hijo de nombre Teodoro. La idea es hacer pasar a Teodoro por el hijo muerto del conde Ludovico y as√≠ lograr sangre noble para casarse con la condesa.

El plan sale como Trist√°n lo hab√≠a pensado y el conde cree que Teodoro es su hijo muerto. El conde va a visitar a su hijo y Teodoro lo recibe justo antes de irse a Espa√Īa.

Como ahora Teodoro es noble, este se puede casar con Diana y vivir como noble en Espa√Īa junto a su ‚Äúpadre‚ÄĚ el conde Ludovico. Tras recibir nuevamente el rechazo de Teodoro a Marcela no le queda m√°s que olvidarlo y casarse con Fabio.

Frases

‚ÄúM√°tame o dame la vida: da un medio a tantos extremos‚ÄĚ.

‚ÄúEs del hortelano el perro: ni come ni comer deja, ni est√° fuera ni est√° dentro‚ÄĚ.

‚ÄúEl castigo m√°s piadoso de dos que se quieren bien es casarlos‚ÄĚ.

‚ÄúPrimeramente has de hacer resoluci√≥n de olvidar, sin pensar que has de tornar eternamente a querer‚ÄĚ.