La Odisea

Autor:  Homero

Fecha publicación: siglo VIII a.C.

Género: Epopeya / Clásicos literatura Occidental

La Odisea es, junto a La Ilíada, una epopeya y clásico de la literatura occidental atribuida a Homero. En esta historia de hace más de 20 siglos nos relatan las aventuras de Odiseo, también llamado Ulises, y todo lo que tuvo que pasar para regresar a tu país, Ítaca. Quédate con nosotros y conozcamos juntos más de las increíbles hazañas de este héroe.

Resumen y sinopsis

La Odisea es el nombre dado a una de las dos grandes epopeyas del mundo occidental y de la Antigua Grecia. Es una obra atribuida a Homero, pues no se sabe si él fue su verdadero autor. A este dilema respecto de la autoría se le conoce como cuestión homérica.

Lo que sí es cierto es que los hechos que se relatan en La Odisea pertenecían a la memoria colectiva de los antiguos griegos. Los pobladores la conocían y la solían contar de memoria un aedo popular en plazas o zonas muy concurridas. El gran mérito de Homero fue escribir aquellos relatos que antes de él pertenecían solo a la tradición y al discurso oral.

Desde ese momento, la obra sobrevivió el paso del tiempo para convertirse en uno de los más grandes monumentos de la literatura universal. El viaje de Odiseo sirve para representar nuestro propio devenir en la vida: debemos enfrentar obstáculos, nos encontraremos con personas que nos ayuden y otras que nos saboteen, pero lo importante es llegar a casa.

La Odisea nos narra los sucesos posteriores al fin de la Guerra de Troya, historia contada en La Ilíada. Todos los héroes griegos retornan a casa y Odiseo hace lo mismo. Sin embargo, debido a que el dios de los mares, Poseidón, lo maldijo, naufraga durante 10 años sin poder volver a su hogar. En total, Odiseo está fuera de Ítaca durante 20 años (10 años de guerra y 10 años de naufragio). En ese tiempo, Odiseo enfrenta grandes retos y debe poner a prueba su astucia e ingenio.

Mientras esto ocurre, su esposa Penélope y su hijo Telémaco esperan el regreso del rey. Muchos hombres lo han tomado por muerto y han invadido el palacio para intentar casarse con la reina. Ella muy astuta, usa diversas estrategias para aplazar la decisión. Una de ellas es que promete elegir nuevo esposo cuando termine de tejer un sudario. El relato cuenta que Penélope teje durante el día y desteje en la noche.

Este poema épico está compuesto por 24 cantos y se cree que fue compuesta alrededor del siglo VIII a.C. Tiene como tema central la astucia y el ingenio de Odiseo y utiliza el hexámetro dactílico como métrica para los versos.

Resumen de La Odisea

Lo primero que debes saber es que la obra se desarrolla usando la narración cíclica: empieza por la mitad y, desde allí, va al inicio, para dirigirnos posteriormente al final. A este tipo de narración también se le conoce como in media res (historia que empieza por la mitad). Debido a esto, especialistas en la materia dividen la obra en tres partes: la Telemaquía (inicia con el canto I y termina con el canto IV, se centra en Telémaco, hijo de Odiseo), el regreso de Odiseo (cantos del V al XII) y la venganza de Odiseo (cantos del XIII al XXIV).

La Telemaquía

La Telemaquía es el inicio de la obra y se centra en Telémaco, hijo de Odiseo. Cuando la historia inicia, se está desarrollando un concilio entre los dioses para determinar el destino de Odiseo, quien lleva siete años atrapado en la isla de la ninfa Calipso. Atenea, diosa de la sabiduría, intenta convencer a los otros dioses para que permitan que regrese a casa. Así, la diosa toma la forma de Mentes, rey de los tafios, y se dirige a Ítaca para aconsejar a Telémaco y decirle que vaya en busca de su padre.

Asamblea del pueblo de Ítaca y partida de Telémaco

Han pasado 20 años desde la partida de Odiseo y su palacio ha sido invadido por todo tipo de hombres y pretendientes que lo toman por muerto y quieren casarse con la reina, Penélope. Gracias a Atenea, Telémaco convoca a una asamblea en el ágora para expulsar a estos hombres, pues roban los bienes del palacio, violan a las sirvientas y comen y beben descontroladamente. Al final, Telémaco consigue una nave y se dirige a Pilos para obtener noticias de su padre.

Viaje de Telémaco a Pilos y a Esparta

Junto a Atenea (aún como Mentor), Telémaco llega a Pilos y son recibidos por su rey, Néstor. Este les dice que los demás héroes griegos llegaron a su hogar, relata la muerte de Agamenón y menciona que no tiene noticias de Odiseo.

Por ello, el rey le dice que debería dirigirse a Esparta, pues Menelao había regresado de largos viajes y posiblemente tuviera noticias de Odiseo. La diosa Atenea le pide a Néstor que envíe a uno de sus hombres y escolte a Telémaco, luego de lo cual desaparece.

Néstor, asombrado ante la presencia de la diosa, asigna a su hijo Pisístrato para que acompañe a Telémaco.

Cuando llegan a Esparta son recibidos por el rey Menelao y su esposa, Helena. Menelao le dice que, por informes de Proteo, sabe que Odiseo se encuentra atrapado en la isla de la ninfa Calipso. Por su parte, en Ítaca los pretendientes preparan una trampa para emboscar y asesinar a Telémaco.

El regreso de Odiseo

Se realiza una segunda asamblea y Zeus ordena a Hermes visitar la isla de la ninfa Calipso. El mensajero de los dioses comunica que debe liberar a Odiseo, pero Calipso le promete al rey itacense la inmortalidad si decide quedarse. Sin embargo, Odiseo decide abandonar la isla.

Nuestro héroe construye una balsa, pero esta es destruida por Poseidón, furioso porque Odiseo dejó ciego a su hijo, Polífemo. Finalmente, nuestro héroe debe nadar hasta llegar a la isla de los feacios.

Llegada de Odiseo a la isla de los feacios

Cuando Odiseo llega a la isla de los feacios, le pide ayuda a la hija del rey, Nausícaa. Esta, sin saber quién es este hombre, pero influenciada por Atenea, lo lleva al palacio. Allí le dan alimentos y reposo.

Llega la entrevista con Alcínoo, rey de los feacios, quien se muestra sorprendido y le ofrece la mano de su hija. Como Odiseo la rechaza, le propone ayudarlo para que regrese a su hogar.

Se celebra una fiesta en el palacio para rendir honor al huésped. El aedo Demódoco inicia un canto que relata lo ocurrido en la guerra de Troya. Odiseo estalla en llanto, el rey ordena al aedo que detenga su canto y solicita al huésped que revele su verdadera identidad.

Así, Odiseo se presenta como rey de Ítaca y relata su historia desde que salió de Troya.

Desembarco en la isla de los cicones

Odiseo y sus hombres llegan a Ísmaro, donde habitaban los cicones. Allí, nuestro héroe relata que perdió a muchos de sus compañeros.

Llegada a la isla de los lotófagos

Nuestros personajes llegan a una extraña isla en la que crece la flor de loto. Sin embargo, la propiedad de esta flor era producir pérdida de memoria en todo aquel que la consumiera. Tres de los hombres de Odiseo la comieron y perdieron toda voluntad de querer volver a su hogar, por lo que hubo que obligarlos a regresar a la embarcación.

La isla de los cíclopes: Polifemo y la maldición de Poseidón

Esta es la aventura más conocida de Odiseo. Cuando él y sus hombres llegan a la isla de los cíclopes, son recibidos por Polífemo, hijo de Poseidón. Este los invita a hospedarse en su cueva. Odiseo acepta, pero guarda cierta desconfianza respecto del cíclope.

Una vez dentro, Polífemo hace ingresar a todas sus ovejas y cierra la cueva con una enorme roca que servía de puerta. Dentro, el cíclope empieza a devorar a los hombres de Odiseo ante el temor de todos.

Viendo lo que está ocurriendo, Odiseo regaña al cíclope, pues así no se debe tratar a los huéspedes. Le ofrece vino y queso, de modo que Polífemo se embriaga.

En su borrachera, el cíclope pregunta a Odiseo por su nombre, quien miente y dice que se llama “Nadie”. La promesa del cíclope es que se comerá a “Nadie” al final, y luego queda profundamente dormido.

Odiseo y sus hombres toman un enorme tronco que había dentro de la caverna, lo cortan hasta formar una afilada punta, luego le prenden fuego en una hoguera. A continuación, cegaron al cíclope, quien empieza a retorcerse de dolor.

Entre los gritos, llegan otros cíclopes, quienes preguntan qué está ocurriendo. Polífemo dice que “Nadie” le hace daño y lo engañó, lo que produce la confusión de sus vecinos, quienes se marchan. Furioso, Polífemo retira la enorme roca que servía de puerta para sacar a su ganado. Sin embargo, Odiseo y sus hombres ya se encontraban atados a sus vientres.

Cuando zarpan, Odiseo se burla de Polífemo y le revela su verdadero nombre. El cíclope ruega a Poseidón para que maldiga a Odiseo y no le permita volver a casa. El dios de los mares obedece y es esto, precisamente, lo que hace que Odiseo naufrague durante 10 años.

Llegada a la isla de Eolo y los vientos del oeste

Odiseo y sus hombres llegan a la isla de Eolo, quien los ayuda entregándole una bolsa con los vientos del oeste que debía abrir cuando estuviera cerca de Ítaca.

Durante el regreso, los hombres de Odiseo creyeron que aquella bolsa contenía joyas y oro, así que la abrieron justo cuando empezaban a avistar las costas de Ítaca. Naufragan y producen una tormenta que los aleja de su hogar.

Odiseo vuelve a pedir ayuda a Eolo, pero este lo expulsa argumentando que un hombre tan maldito como él debería haber hecho algo muy repudiable como para que los dioses le impidan volver a casa.

La isla de los lestrigones

Luego de seis días, Odiseo y sus hombres llegan a la isla habitada por lestrigones, unos gigantes antropófagos que devoran gran parte de la tripulación de nuestro héroe. Felizmente, logran escapar de allí.

Desembarco en la isla de la hechicera Circe

A continuación, los personajes desembarcan en la isla de la hechicera Circe. Ella se enamora de Odiseo y lo retiene allí durante un año. Sin embargo, el héroe griego no le corresponde y deja que se marche, aconsejándole que primero debe descender al Hades para pedirle consejos al difunto adivino Tiresias.

Descenso al Hades y encuentro con Tiresias

Odiseo y sus hombres llegan al país de los Cimerios. Allí sacrifican varias ovejas negras y blancas para poder descender al Hades. Odiseo descubre que su madre ha muerto y se encuentra con Tiresias. La profecía dice que su regreso será muy difícil y que, en el camino, perdería a todos sus hombres.

La isla de las sirenas y la astucia de Odiseo

Continuando con el viaje, Odiseo y sus hombres deben atravesar la isla de las sirenas. Estos monstruos producían hermosos cantos que hechizaban a los viajeros y navegantes. Odiseo ordena a sus compañeros que tapen sus oídos con cera y a él lo aten fuertemente al mástil. Odiseo llega a escuchar el canto, pero por más que ruega o amenaza, nadie podía oír su mandato de desembarcar en aquella isla.

Los mares de Escila y Caribdis

Sorteando obstáculos, llegan a los mares gobernados por las bestias Escila y Caribdis. Gracias a sus dotes en la navegación, logran superar a tan terribles monstruos.

Desembarco en la isla del dios Helios

Odiseo y su tripulación logran desembarcar en la sagrada isla del dios Helios, donde este guarda su ganado sagrado. Pese a que nuestro héroe ordena no tocar aquellas reses, sus hombres desobedecen, las sacrifican y se las comen.

Enfurecido, el dios pidió a Zeus que hiciera justicia. El Olímpico lanzó un rayo que destruyó completamente la embarcación y mató a todos los hombres menos a Odiseo, quien naufragó hasta la isla Ogigia, donde habitaba la ninfa Calipso.

Llegada a la isla Ogigia y ninfa Calipso

Cuando Odiseo llegó a la isla Ogigia, fue retenido por Calipso, quien se enamoró de él. Durante siete años Odiseo permaneció atrapado junto a la ninfa, luego de los cuales llegaría Hermes para ordenar la liberación del rey de Ítaca y su partida final. Calipso le promete la inmortalidad, pero Odiseo rechaza esta propuesta.

La venganza de Odiseo

Cuando concluye su relato, los feacios lo felicitan y las provisiones para el retorno la están listas. Odiseo emprende el regreso y, al llegar, se aloja en la majada de su porquerizo, Eumeo. Para que nadie sospeche, Atenea disfraza al rey como un vagabundo.

A su vez, Telémaco abandona Esparta por mandato de Atenea, quien le advierte que los pretendientes le están preparando una trampa. Cuando desembarca en Ítaca, logra evadir el intento de asesinato, se aloja en casa de Eumeo y reconoce a su padre. Juntos planifican el asesinato de los pretendientes.

Odiseo regresa al palacio

Al día siguiente y aún disfrazado de mendigo, Odiseo regresa a su palacio. Solo su perro, Argos, lo reconoce, pero ya viejo fallece delante de su amo.

Posteriormente, Odiseo se presenta como un mendigo y pide algo de comida a los pretendientes. Estos se burlan de él y hacen que luche contra otro vagabundo por comida.

Luego, Odiseo mantiene una larga conversación con Penélope, quien ordena a la esclava Euriclea que le dé un baño. Mientras lo hace, esta lo reconoce por una cicatriz de su juventud. Sin embargo, Odiseo le pide que guarde silencio.

A la mañana siguiente, Odiseo implora por una señal de que su plan resultará tal y como espera. Zeus lanza un trueno y esto es tomado como un buen augurio por parte de nuestro héroe. Mientras tanto, Odiseo aprovecha para ver quiénes se mantienen fiel a él y quienes no.

El concurso con el arco y la flecha

Debido a la presión de los pretendientes, al día siguiente Penélope debía escoger a un nuevo esposo. La reina organiza un certamen, toma el arco y flecha de Odiseo y dice que se casará con aquel que logre hacer pasar la flecha a través de los ojos de doce hachas alineadas.

Ningún pretendiente consigue siquiera tensar el arco. Ante la insistencia de Telémaco hacia su madre, esta permite que Odiseo participe. Odiseo tensa el arco y hace atravesar la flecha por los ojos de las hachas ante la estupefacción de todos los presentes. A la señal de su padre, Telémaco toma sus armas para la lucha final.

La venganza de Odiseo y el asesinato de los pretendientes

El primero en ser asesinado es es Antínoo, jefe de los pretendientes: Odiseo le atraviesa la garganta con una saeta y da inicio a su venganza. Los demás hombres se quejan, pero Odiseo los insulta por haber aprovechado su ausencia para vejar a sus sirvientas e invadir su palacio.

Con ayuda de Telémaco y sus fieles sirvientes, Odiseo consigue asesinar a todos los pretendientes. Nuestro héroe ordena a sus sirvientes que se vistan como en una fiesta y empiecen a bailar para no despertar sospechas.

Mientras tanto, Odiseo se presenta ante Penélope, quien no lo reconoce e incluso lo toma por muerto. Por ello, el rey de Ítaca le narra cómo construyó el lecho matrimonial a partir de un árbol de olivo. Ante esta información, Penélope abraza a su esposo.

La firma del pacto y declaración de la paz

Odiseo todavía requiere viajar a la casa de su padre, Laertes, quien está trabajando en la huerta. Ya envejecido y sumido en la pena por la larga ausencia de su hijo, solo lo reconoce cuando este le muestra la cicatriz.

Entre tanto, los familiares de los pretendientes asesinados se reúnen y exigen en asamblea venganza por la muerte de los suyos. Odiseo, su padre y su hijo aceptan el duelo para dar por iniciada la lucha.

Sin embargo, la diosa Atenea interviene y anima a todos a llegar a un pacto para vivir en paz durante los años venideros. Así concluye la obra.

Análisis de La Odisea

La Odisea construye un relato en el que se nos muestra a un héroe bastante moderno. Odiseo, como nosotros mismos, tiene que sortear diversos obstáculos para poder llegar a su destino. No solo ello, sino que demuestra valores importantes como el ingenio y la astucia. Por su lado, Penélope es un claro ejemplo de fidelidad.

Esta obra recoge toda una tradición cultural y la forma de pensar de los antiguos griegos. Sin embargo, no por ello deja de ser un texto muy actual. El gran logro de La Odisea es que nos muestra la propia vida como si se tratara de un viaje.

Sabemos que todo aquel que se acerque a esta obra encontrará un texto valioso, rico y muy entretenido. Te invitamos a que conozcas mejor las aventuras del rey de Ítaca y veas cómo una situación aparentemente difícil o imposible de superar, se resuelve a través del ingenio.

Frases de La Odisea

“¡Ay, ay!, ¡cómo culpan los mortales a los dioses!, pues de nosotros, dicen, proceden los males. Pero también ellos por su estupidez soportan dolores más allá de lo que les corresponde”.

“Pero es por el prudente Odiseo por quien se acongoja mi corazón, por el desdichado que lleva ya mucho tiempo lejos de los suyos y sufre en una isla rodeada de corriente donde está el ombligo del mar”.

“Así como en las altas montañas se derrite la nieve al soplo del Euro, después que el Céfiro la derribó, y la corriente de los ríos crece con la que se funde, así se derretían con el llanto las hermosas mejillas de Penélope”.

“El hijo de Laertes que habita en Ítaca. Lo vi en una isla derramando abundante llanto, en el palacio de la ninfa Calipso, que lo retiene por la fuerza. No puede regresar a su tierra, pues no tiene naves provistas de remos ni compañeros que lo acompañen por el ancho lomo del mar”.