La peste

Autor: Albert Camus

Fecha publicación: 10 de junio de 1947

Género: Novela

A través de La peste, novela del escritor argelino-francés Albert Camus, se cuenta lo que una terrible enfermedad que asola la ciudad de Orán es capaz de hacer con sus habitantes.

Resumen y sinopsis

Una enfermedad ataca a los habitantes de la ciudad argelina de Orán. Tal situación afecta significativamente el modo de vida de las personas que viven en el lugar. El protagonista de la historia, el doctor Rieux, permanece en la ciudad porque siente que irse sería ir en contra de sus principios. Él sabe que puede ayudar a combatir el mal, la peste bubónica.  También sabe que la enfermedad amenaza con terminar con la vida de cientos de inocentes, por ello, considera necesario quedarse y ayudar a dar fin a tanto horror.

Es así como la pluma de Camus es utilizada para recordarnos que una epidemia además de traer dolor y muerte, también es capaz de sacar los mejores sentimientos de las personas cuando el fin es combatir el mal.

Sobre el autor

Albert Camus fue un novelista, dramaturgo y ensayista nacido en la localidad de Mondovi, Argelia. Este escritor se hizo mundialmente conocido en el año 1942, tras la publicación de su novela El extranjero y luego por el ensayo El mito de Sísifo, ambas obras se convirtieron en reflejo de la influencia que tuvo sobre el autor el existencialismo.

Años más tarde, en 1947, publicó otra de sus novelas más conocidas, La peste, en la que habla principalmente de la capacidad humana para sobrevivir a la tragedia.

Camus recibió el premio Nobel de literatura en el año 1957, tres años antes de fallecer en un accidente de automóvil en la localidad de Villeblerin, Francia.

Resumen de La peste

La peste comienza con una descripción de la ciudad Argelina de Orán en la que el narrador nos indica que es una ciudad muy fea, pero activa y a la vez monótona. Además, nos dice que es un lugar en el que la vida parece ser muy estricta, pues sus habitantes solo piensan en trabajar y hacer dinero, nadie se toma un tiempo para disfrutar de los placeres que ofrece la vida.

Sin embargo, la situación en la ciudad cambia en el momento en que los ciudadanos son asediados por una peste que acaba con la vida de muchas personas. El número de muertos es tan elevado y la enfermedad que acecha a las personas es tan grave que las autoridades se ven en la necesidad de sitiar el lugar y de sacar a todas sus fuerzas policiales para que eviten que las personas puedan salir o entrar a aquel lugar.

La situación hace que el ritmo y estilo de vida cambie, pues ahora todos solo piensan en la peste. Hombres y mujeres caminan por las calles llenos de temor y expectante por lo que puede pasar. Todos tienen miedo de enfermar y de perder la vida, pero, sobre todo, temen no volver a la normalidad.

En medio del caos y la preocupación aparecen dos personajes que llegan para buscar la manera de dar alivio a la situación que viven los habitantes de Orán, el doctor Bernard Rieux y Ramber, un periodista.

El narrador nos indica que el doctor Rieux sale una mañana de su casa y encuentra una rata muerta en los escalones. Tal hecho, le lleva a dar aviso al portero, que se encuentra sorprendido, porque sabe que en esa casa no hay ratas. El portero piensa que el doctor le está gastando una broma, pero al día siguiente encontró tres ratas más, lo que le hizo pensar que tal vez alguien las estaba dejando a propósito.

Por su lado, el médico sigue avanzando en sus quehaceres, pero siempre pendiente de su mujer la cual debía salir de la ciudad para recuperarse de la enfermedad que le aquejaba. Además, ese día él también debía atender a un periodista llamado Rambert que tenía la idea de hacer un documental para un periódico local. Pero, después de conversar el doctor se dio cuenta que no podía ayudarlo, aunque aprovechó el rápido encuentro para comentarle sobre la cantidad de ratas muertas que había en las calles de la ciudad.

Era tanto el número de ratas que los servicios de limpieza comenzaron a recogerlas, pero cada día la cantidad aumentaba y las personas comenzaban a preocuparse más y más. Sin embargo, las cosas pronto regresaron a la normalidad porque el número de ratas muertas empezó a descender y las personas se mostraron optimistas.

Pasa que justo en el momento en el que las ratas desaparecieron llegaron las verdaderas consecuencias. Algunas personas comenzaron a presentar síntomas bastante raros: fiebre, ganglios inflamados y duros, escalofríos y, finalmente, la muerte.

La peste había llegado y era una epidemia que cada día arrebataba más y más vidas. La ciudad comenzó a ser caótica y los habitantes se mostraban rebeldes frente a las medidas impuestas por las autoridades. Aumentaron los incendios provocados y los robos, lo que llevó a que se tomaran medidas como el encarcelamiento o fusilamiento.

Eran tantos los muertos que no estaban permitidos los velorios, las personas eran enterradas directamente, pero cuando el número de muertos se hizo aún mayor, la solución fueron las grandes fosas en las que se tiraban los cuerpos y luego se les agregaba cal y tierra. Más tarde se decidió que lo mejor sería incinerar a los cadáveres, pero después, en vista de la cantidad de muertos, lo mejor fue dejarlos en las calles hasta que se pudrieran.

En medio de aquel caos el doctor Rieux siempre buscó la manera de luchar contra la peste y contenerla, mientras que el periodista decidió que lo mejor sería  dedicarse a ayudar a quienes hacían todo lo posible para combatir la peste.

Frases

“La estupidez insiste siempre (…)”.

“Todas las desgracias de los hombres provienen de no hablar claro (…)”.

“Las hipótesis, en la ciencia como en la vida, son siempre peligrosas (…)”.

“En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio”.

“Oran, como en otras partes, por falta de tiempo y de reflexión, se ve uno obligado a amar sin darse cuenta.”