Orfeo y Eurídice

A través del mito de Orfeo y Eurídice se nos recuerda que el amor es una fuerza que persiste más allá de la muerte.

Resumen y sinopsis

Orfeo y la ninfa Eurídice estaban muy felices juntos, pero un día todo cambió porque la hermosa Eurídice murió, debido a la picadura de una serpiente. Orfeo, que se encontraba profundamente enamorado, decidió ir hasta los infiernos para traer de vuelta a su amada. Después de conversar con Perséfone, Orfeo logra que dejen regresar a Eurídice al mundo de los vivos. Sin embargo, esto no se pudo concretar porque antes de que su amada pusiera los pies en el mundo de los vivos, él rompió la promesa hecha cuando estaba en el inframundo.

Sobre el autor

Se cree que Orfeo realmente existió, pues, aunque no hay evidencia científica que lo avale, esto se deduce a partir de los escritos de Platón. Se dice que Orfeo fue un héroe griego, músico e hijo del dios Apolo,  que bajó al Hades con el objetivo de rescatar a su esposa, la ninfa Eurídice. Finalmente, no fue posible y a Orfeo no le quedó más que aceptar que había perdido a su amada para siempre.

El mito de Orfeo y Eurídice ha influenciado tanto las artes como la religión. De hecho, debido a su relación con la música el mito se extendió muchísimo durante el periodo helenístico.

Durante años, este mito ha servido para recordarnos que no hay en el mundo nada más fuerte que el amor.

Resumen de Orfeo y Eurídice

El mito de Orfeo y Eurídice es considerado una de las historias de amor más antiguas del planeta. En él se cuenta que Orfeo, un joven que con su lira lograba las más bellas melodías, tan hermosas que ningún ser humano las había escuchado antes, era un héroe, hijo del dios Apolo y de la musa Calíope.

Orfeo era conocido por ser el mejor músico entre los hombres, tanto que con su lira era capaz de calmar a las fieras. También se cuenta que gracias a su talento, muchos de sus compañeros lograron escapar de varias situaciones peligrosas. Orfeo logró superar el canto de las sirenas con su música y así llevó a sus compañeros a aguas más seguras.

Tras las aventuras con los argonautas, Orfeo llegó a Tracia y conoció a la ninfa Eurídice. Se enamoraron y se casaron. Pero, al poco tiempo del matrimonio, Eurídice fue al bosque y mientras caminaba se topó con un cazador que perseguía un ciervo. Al ver que se trataba de una ninfa, el cazador le exigió que le dijera por dónde se había ido el pequeño ciervo, pero Eurídice se negó.

Cuando el cazador se dio cuenta que la ninfa se negaba a decirle la verdad decidió revelar su verdadera identidad. Se trataba de Aristeo, el dios de los cazadores, que cegado por el poder trató de besar a la joven. Esta decidió huir, pero mientras escapaba una serpiente la mordió y mató en el acto.

La noticia de la muerte de Eurídice llenó de dolor a Orfeo y siguiendo los consejos de los dioses decidió bajar al inframundo para buscar a su amor. El músico tocó su lira y Caronte lo dejó entrar. Luego le contó su historia a Perséfone, reina del inframundo, y esta conmovida le permitió rescatar a Eurídice y volver con ella al mundo de los vivos.

Sin embargo, no fue posible devolver a la ninfa a la vida, porque Orfeo no cumplió con la condición impuesta por Perséfone y Eurídice se quedó atrapada para siempre en el inframundo.

Frases 

“Un día, Orfeo vio su figura reflejada en el agua y de inmediato sintió que se moría de amor por ella”.

“Temía que tras él fuera un demonio y no su amada esposa”.

“Aún se escuchan bellas melodías que flotan por praderas y bosquecillos”.

“Era tan grande su talento, que dioses y mortales se conmovían hasta las lágrimas cuando le escuchaban”.