Relato de un náufrago

Autor: Gabriel García Márquez

Fecha publicación:  1955

Género: Biografía

Relato de un Náufrago, una obra que relata los hechos desde el punto de vista del único superviviente de un naufragio militar colombiano. Polémica dentro y fuera de la historia, tensión, y la sensación de estar viviéndolo a medida que se lee por el detalle del autor.

Resumen y Sinopsis

Relato de un Náufrago, es una obra basada en hechos reales. Escrita por Gabriel García Márquez. Fue publicada en catorce diarios consecutivos en 1955 y como libro en 1970. 

La historia comienza con el viaje de regreso desde Alabama del navío militar A.R.C Caldas. Explica los sucesos antes y después de su naufragio del A.R.C. Caldas desde el punto de vista de Luis Alejandro Velasco, oficial de bajo rango y único superviviente.

Resumen de Relato de un Náufrago

Si bien está basado en hechos reales, se notan los tintes novelescos y dramáticos brindados por el autor. Busca atrapar al lector con un clima tenso capítulo tras capítulo que brinda la sensación de que el náufrago nunca estará bien del todo.

Capítulo I. Cómo eran mis compañeros muertos en el mar

El A.R.C. Caldas, navío perteneciente a la Marina de Guerra Colombiana permaneció durante ocho meses atracado en Alabama. La noche antes de zarpar, Luis Alejandro ya se sentía nervioso con respecto al viaje.

Capítulo II. Mis últimos minutos a bordo del “barco lobo”

Medio día del 26 de febrero. Navegando por el Golfo de México el oleaje era tan fuerte que sacudía el barco.

Por ello, les ordenaron a todos moverse a babor, para equilibrar el peso. Así hasta el amanecer.

Mientras, los marineros esperaban órdenes de sus superiores para poder soltar la carga que llevaban y aligerar el barco. Sin embargo, la única orden que recibieron fue la de colocarse los salvavidas.

Una ola empujó a algunos marineros fuera del barco, incluido Luis Alejandro Velasco.

Capítulo III. Viendo ahogarse a cuatro de mis compañeros

Dos balsas cayeron al mar también. Logró nadar hasta una de ellas. Con la esperanza de que no tardarían en salvarlo, mientras, intentaba con todas sus fuerzas ayudar a sus compañeros. Falló al hacerlo.

Cuando quiso darse cuenta, estaba solo en el mar.

Capítulo IV. Mi primera noche en el Caribe solo

La primera noche fue tranquila, mientras meditaba qué hacer cuando llegase un avión de rescate. Decidió que agitaría su camisa para llamar la atención.

Pudo divisar un avión que se acercaba y puso su plan de la camisa  en marcha. Lamentablemente, nadie le vio.

Capítulo V. Yo tuve un compañero en la balsa

Otro avión pasó, pero de nuevo sería ignorado.

Como si no fuera suficiente, durante la tarde de ese día se presentaron los tiburones. Rodeaban la balsa mientras se alimentaban de peces.

Con los ojos cerrados, ve a su amigo Jaime Manjarrés, quien le señala las luces de un puerto. Una ilusión creada por el hambre, la sed y la deshidratación.

Capítulo VI. Un barco y una isla de caníbales

Por la noche, su amigo Manjarrés lo visitó una vez más. Esta vez señalaba las luces de un barco, hacia el cual remó con desesperación para notar que la nave había desaparecido.

Sin embargo, siete gaviotas devolverían felicidad y esperanza. Las gaviotas para un marinero significaban ¡tierra!

Capítulo VII. Los desesperados recuerdos de un hambriento

El hambre le hizo comer unas tarjetas de presentación hechas de cartón. Del mismo modo, intentaría fallidamente comerse desde su cinturón, hasta sus zapatos.

Capítulo VIII. Mi lucha con los tiburones por un pescado

Quiso pescar con las manos, pero los peces le produjeron heridas. Y esas heridas arremolinaron a los tiburones alrededor de la balsa.

Un pez grande, saltó hasta caer en la balsa buscando sobrevivir. Pensando que se trataba de un tiburón que se había colado, se dispuso a golpearlo con el remo.

No duda en matarlo y despedazarlo para comérselo.

Capítulo IX. Comienza a cambiar el color del agua

Con el amanecer divisó de nuevo una gran gaviota que se posó en su balsa. A ese punto bebía agua de mar de tanto en tanto. Pensó que podía estar cerca de la costa una vez más y entonces… El agua pasaba de azul a verde. Se regocijó sabiendo la cercanía de la costa.

Capítulo X. Perdidas las esperanzas hasta la muerte

Sintió que el rescate no llegaría nunca. Se aferró a la gaviota hasta que esta quiso irse, encontrando a cambio una amarga raíz que pudo ser venenosa. Pero igualmente se la comió.

Capítulo XI. Al décimo día, otra alucinación: la tierra

Rememoró todo lo ocurrido durante la noche,  al mirar su reloj; eran las cuatro de la madrugada. El cielo aclaró y pudo ver una fila de cocoteros. Nadó hacia ellos con una medalla de la Virgen del Carmen entre los dientes.

Capítulo XII. Una resurrección en tierra extraña

Su primer contacto fue con una mujer que al verlo, salió huyendo.

Un hombre llamado Dámaso Imitela se acercaría más tarde, y Luis Alejandro se enteraría de estar en Colombia. Se apresuró a decir que era un marinero del naufragio de Caldas.

Capítulo XIII. Seiscientos hombres me conducen a San Juan

Lo transportan en burro a una casa, sin darle de comer más que agua azucarada.

Finalmente llega a Cartagena en avioneta para que un médico pudiera atenderlo. No se le permitió a nadie acercarse a hablarle.

Capítulo XIV. Mi heroísmo consistió en no dejarme morir.

Llegado al Hospital Naval de Cartagena estuvo custodiado por un guardia para evitar que no existieran contactos. Sin embargo, un periodista disfrazado de médico logró colarse. Le hizo unas preguntas, le pidió que dibujara el buque y al día siguiente fue noticia estelar en el periódico.

Eso lo catapulta a la fama y lo llena de honores.

Análisis de Relato de un Náufrago

La primera vez que es publicada, como una noticia actualizada, buscaba cubrir el boom del momento con el mayor detalle posible. Sin embargo, a medida que se actualizaba los capítulos evidenciaba cada vez más las precarias labores del gobierno colombiano en ese accidente.

Esto causó que el escritor fuese exiliado. 

De esta forma se convirtió en un texto novelístico, que fue una crítica contundente al gobierno de la época. Y su resonancia permaneció en el tiempo por la unión de factores como la narrativa, hasta el escándalo nacional.

Frases

“…Después de la tormenta el mar amanece azul, como en los cuadros…”

“…El heroísmo, en mi caso, consiste exclusivamente en no haberme dejado morir de hambre y de sed durante diez días…”

“…Puede esperarse un año en el mar, pero hay un día en que ya es imposible soportar una hora más…”