San Manuel Bueno, mártir

Autor: Miguel de Unamuno

Fecha publicación: 1931

Género: Novela

San Manuel Bueno, mártir es una novela que le pertenece a Miguel de Unamuno, destacado integrante de la generación del 98. Quédate con nosotros y reflexiona con el contenido filosófico y existencial de la fe.

Resumen y sinopsis

La novela es la historia de la abnegación y del amor hacia el prójimo, la alternancia entre una desconsoladora verdad y una felicidad falaz. Es Ángela Carballino quien escribe la historia de don Manuel, un religioso con muchas virtudes que lo presentan como un santo.

Sin embargo, a pesar de sus buenas acciones, se tortura por dentro. Llega Lázaro y, después de comprobar que el párroco era una buena persona, se vuelve su ayudante. Es él a quien se le confía el gran secreto del religioso, una fe de la cual carece. Muere sin poder recuperar su creencia y sin que nadie, excepto Lázaro y Ángela, se entere de su calvario.

Resumen de San Manuel Bueno, mártir

Esta historia, la de un hombre sin fe que se convierte en un ejemplo de santidad, sigue la línea temática del manuscrito encontrado. La novela está dividida en veinticuatro secuencias, además de un epílogo. De esta manera se estructura la presentación de la vida como el martirio para la felicidad de otros.

Secuencia I – XIII

Ángela Carballino asiste a un colegio religioso. Vive con su madre gracias al dinero que envía Lázaro, su hermano. Don Manuel es el sacerdote del lugar y su fama llega a la ciudad. Tiempo después, Ángela tiene quince años y mientras que no estaba presente, el cura recibe la oferta de una interesante carrera eclesiástica, pero lo rechaza porque lo que quiere es socorrer a los pobladores.

En la noche de San Juan, el religioso consigue curar, sorprendentemente, a algunas personas que sufrían. Siempre ayuda, trata y considera a todos por igual. No le parece que estar solo sea agradable, por eso enseña en el colegio. Incluso, cierto día, llegan algunos titiriteros al lugar y la esposa de uno de los payasos fallece en compañía de don Manuel.

No deseaba quedarse solo ni entrar a algún monasterio porque su lugar era Valverde de Lucerna. Quería vivir para su pueblo y argumentaba que su alma solo se salvaría si lograra salvarlos a todos.

Más adelante, Ángela se confiesa, y después de esta acción se pone a sollozar. Sale de la iglesia y se encuentra con Blasillo y grita que Dios la ha abandonado. Pero después se vuelve a encontrar con su confesor, a quien interroga si hay un infierno para ella. El religioso le dice que no. Así, los años transcurren y Ángela lo ayuda en lo que puede.

Visitaba a los enfermos, a las mujeres en el colegio, arreglaba la iglesia, entre otros apuros. Cuando ya tiene veinticuatro años, llega Lázaro, su hermano, con la intención de llevársela, incluyendo a su madre. Ellas se niegan porque no quieren ser separadas del cura y del pueblo. Esta actitud enfada a Lázaro, pero luego comprende que todos los religiosos no son iguales.

La madre muere en compañía de don Manuel. Esta situación hace que Lázaro entable una agradable relación con el clérigo. Al final, este le cuenta su gran secreto y Lázaro, poco a poco, asiste a la misa hasta que se hace constante y realiza su comunión. Ángela se encuentra muy emocionada, entonces su hermano le cuenta que el cura no tiene fe y finge para ayudar a sus semejantes.

Secuencia XIV – XXIV

Los días transcurren y Ángela se encuentra con don Manuel. Se ponen a conversar hasta que el sacerdote le cuenta su secreto. Lázaro se vuelve el colaborador del cura y lo asiste en sus travesías. Se da cuenta de que vive sufriendo.

El hermano de Ángela se pone a predicar y ataca a las supersticiones, pero su mentor le dice que es mejor creer en algo, así fuera muy contradictorio, a que no se crea en nada. La consecuencia de lo contrario sería peligrosa. El tiempo transcurre y el párroco siente que sus fuerzas lo abandonan. Los pobladores también se dan cuenta porque su voz se vuelve temblorosa y llora.

El religioso fallece, pero antes les dice a los hermanos que cuiden a los pobladores y que hagan que crean en lo que él no pudo. Después de otros consejos, pide que lo lleven a la iglesia para despedirse de su amado pueblo. Cuando está terminando de rezar muere, también Blasillo que se encontraba agarrando su mano.

El pueblo se encuentra consternado y se niegan a creer el final del cura. Lázaro empieza a escribir lo que había escuchado decir a su maestro. Sin embargo, también fallece, pero le llega a decir a su hermana que no revelara el secreto de don Manuel y que rezara por todos. La hermana se queda sola y reflexiona sobre lo que había aprendido.

De esta manera, al escribir sus memorias, empieza a creer que el clérigo y su hermano murieron sin creer, aunque no se dieron cuenta de que sí lo hacían. Se promueve la beatificación de don Manuel y se le solicita datos a Ángela, pero ella no revela el secreto de su hermano y del cura. Finalmente, en el último capítulo, se revela que la historia es un documento de Ángela Carballino.

Análisis de San Manuel Bueno, mártir

La novela postula que la percepción de la creencia en Dios es un lazo relacionado con la forma de organizar la existencia. Sin embargo, esto supone la lucha entre la razón y el credo. De ahí que la vida de don Manuel sea paradójica porque fomenta una fe que no siente.

La salvación del alma es una característica compleja, evidente cuando el religioso muere “creyendo no creer”. Además, en el epílogo del autor, se evidencia la voluntad por la esperanza.

Frases

“La imagen iba creciendo en mí, sin que yo me diese cuenta”.

“La voz se zambullía, como en un lago, y era porque se callaba”.

“He querido retratarlo con estos recuerdos que viven en mi fe”.

“Las religiones son verdaderas en cuanto consuelan de nacer para morir”.

“Confío en que no conozca todo lo que dejo consignado”.